COSECHA DE AGUA DE LLUVIA EN EL BOSQUE SECO TROPICAL

 

Aunque la cosecha de agua de lluvia ha sido implementada por todas las sociedades desde tiempos antiguos, en el último siglo hemos perdido la capacidad y el conocimiento para hacerlo.

Esto empezó cuando aparecieron los sistemas de conducción y bombeo de agua. Ya no era necesario cosechar el agua de lluvia para cubrir las necesidades humanas, animales y para los cultivos, ya que el agua nos llega por tuberías. No sabemos de dónde viene, que calidad tiene y el costo que conlleva el uso del agua domiciliaria. En la ciudades, hemos cubierto todas las superficies con coberturas impermeables como el asfalto y cemento, por lo que, cuando llueve, el agua es derivada hacia los alcantarillados, que en muchas ocasiones son insuficientes para contener el volumen de agua que cae del cielo, produciendo inundaciones muy costosas en las partes bajas.

En los campos, hemos cortado los árboles y vegetación, elementos que con sus raíces se encargaban de infiltrar el agua en el suelo, crear barreras a la escorrentía y rellenar los acuíferos. Cuando llega la lluvia, como el paisaje no contiene elementos que detengan el agua y reduzcan su velocidad, corre sobre la superficie, sin tiempo para infiltrarse, además de provocar erosión del suelo, perdiéndose la fertilidad de las fincas.

Debido a lo anterior, la fuente primaria de agua para el uso humano, agrícola e industrial, son las aguas en la superficie y debajo de la tierra, o sea, los ríos y el agua subterránea. Pero no estamos permitiendo, con nuestras conductas, que la verdadera fuente primaria de agua, las lluvias, rellene es los ríos y fuentes subterráneas porque no permitimos su infiltración.

El 71% del planeta está cubierto por agua, pero el 97% de esta agua, es agua salada de los mares. El 3% del agua del planeta es agua dulce y 75% de esta está en los glaciares, congelada. Solo el 11% del agua dulce del planeta está disponible en lagos, ríos y acuíferos. Pero la usamos como si nunca se fuera a acabar. La desperdiciamos y contaminamos.

El efecto de esto ya se está observando a nivel mundial. Hay escasez de agua en la mayoría del planeta. El cambio climático producido por el mal manejo de los suelos y del agua, ha afectado el ciclo del agua y ya no hay seguridad de cuándo va a llover. Esto ha llevado a la pérdida de cosechas sembradas en espera de las lluvias que nunca llegan o que se retrasan. En América Latina, solo el 10% de las tierras en cultivo cuentan con irrigación y el resto de las cosechas son dependientes de las lluvias. Además, el 32% de las tierras cultivadas de América Latina se encuentran en regiones áridas o semi-áridas, donde el proceso de evaporación del agua es mayor que el volumen de agua de lluvia, y estas zonas en general, no cuentan con irrigación, por lo que dependen completamente de las lluvias para la producción agropecuaria. Conociendo estos datos, debemos esforzarnos por cosechar el agua de lluvia donde nos encontremos.

Existen muchas técnicas para la cosecha de agua de lluvia, dependiendo del objetivo de esta cosecha, las condiciones geográficas del predio, las condiciones climáticas y muchos otros factores. Pero el proceso de la cosecha de agua debe seguir siempre una serie de pasos para hacer un buen trabajo.

El primer paso es observar y analizar nuestro predio. De donde viene el agua, por donde corre dentro de la propiedad, que barreras encuentra y cómo se comporta cuando encuentra estas barreras y por donde sale de la propiedad. También hay que observar qué efectos tiene la escorrentía sobre el suelo, si se infiltra o corre por la superficie llevándose la tierra fértil.

También debe observar la topografía del terreno, las inclinaciones de las lomas, la vegetación existente y las estructuras fijas como la casa y otros edificios.

Luego de observar por algún tiempo su propiedad, especialmente en la época de lluvias, para ver qué ocurre con la lluvia, si el agua se está infiltrando en el suelo o corre por la superficie erosionando el suelo y sin infiltrarse, podemos iniciar las obras para ayudar la infiltración de agua en el suelo.

Debemos iniciar las obras en la parte más alta de la cuenca hidrográfica o al menos en el sitio más alto de nuestra propiedad en el caso de que nuestra propiedad no se encuentre en la parte alta de la cuenca. Esto es porque en la parte más alta, el volumen y la velocidad del flujo de agua es menor que en la parte más baja y obras más pequeñas tienen mayor impacto en la cosecha de agua de lluvia. Además, puede usar la fuerza de la gravedad para distribuir el agua cosechada en la parte alta de la propiedad.

Cuando ya ha establecido los sitios donde considera que debe hacer las obras de cosecha de agua de lluvia, inicie con obras pequeñas y simples.

La ventaja de obras pequeñas y simples es que puede construirlas usted mismo, el costo es bajo y si no funcionan, puede modificarlas fácilmente.

Al contrario, obras grandes como represas, lagos o muros son costosos, requiere de ayuda externa y si hay equivocaciones, son difíciles de corregir.

En la imagen de arriba, se comparan dos obras. La de arriba, es una represa grande en la parte alta de la ladera. Probablemente va a requerir maquinaria, cemento y muchas otras cosas para hacer una obra estable. En este caso, los costos van a ser altos, y si falla, puede acabar con la propiedad.

En el ejemplo de abajo, se colocan varia hileras de piedras perpendiculares a la pendiente. Esto disminuye la velocidad del agua de escorrentía, retiene un poco de agua que se va a infiltrar en el suelo aumentando su humedad y evitando en parte la evaporación del agua. Si falla una hilera de piedras, es más fácil evaluar porque fallaron y colocarlas nuevamente en forma correcta. Además no hay el riesgo de que inunde o destruya la propiedad. Si requiere muchas más trabajo para instalar las hileras de piedras para lograr el objetivo de infiltrar el agua en el terreno, pero es sencillo, barato y puede hacerlo usted mismo. Además, recordemos el suelo es donde debe guardarse el agua por ser un mecanismo más eficiente de guardar agua.

La meta principal de todas las obras que se hagan en la propiedad es reducir la velocidad y fuerza del agua, esparcirla por la propiedad e infiltrarla en el suelo. Cuando las pendientes están descubiertas de vegetación, el agua de lluvia recorre la ladera rápidamente, impidiendo un tiempo de contacto del agua con el suelo adecuado para la infiltración, y el agua pasa por encima de la propiedad y desaparece loma abajo, sin quedar nada en nuestros suelos.

Las obras que se construyen deben enlentecer la velocidad del agua, distribuirla lo más posible por todo el paisaje y por último, infiltrarla en el suelo, donde es más útil para el desarrollo de las plantas.

Cuando se hacen estas obras de infiltración de agua, siempre debe haber un sitio por el cual el exceso de agua debe rebosar o desaguar. Si no se programa el sitio de rebosadero o desagüe, la estructura puede fallar o el agua recorre un camino no deseado.

Además, el agua que sale de una estructura debe ser guiada hacia otra para mayor retención e infiltración de agua.

El siguiente paso es crear una esponja con materia orgánica para mayor retención de agua y menor evaporación. Esta esponja se crea con materia orgánica como hojas caídas de árboles, pasto seco, heno, pequeñas ramas, aserrín, etc.

Esta esponja de materia orgánica tiene varia funciones, entre ella evitar la erosión de la tierra fértil al impedir el golpe de las gotas de lluvia que erosionan el suelo, y la erosión por el viento. Evitan la evaporación del agua al cubrir el suelo, por lo que este no se deseca con los rayos solares ni el viento. Además, con el tiempo se va descomponiendo y convirtiéndose en compost que alimenta las plantas cercanas.

Cuando esté haciendo las obras, estas deben integrarse con el entorno y cumplir varias funciones. Por ejemplo, en zanjas de infiltración se pueden sembrar plantas en la berma o por delante de ellas para forraje, frutas, arboles maderables, etc.  Entonces, la zanja sirve para infiltrar el agua en el suelo para recargar los acuíferos, para producción de alimentos y forrajes, al ser irrigadas estas plantas por el agua contenida en la zanja. También va a servir como fuente de agua para insectos, pájaros y otros animales silvestres. En la zona de las zanjas, se crea un microclima que más adelante nos puede permitir sembrar árboles y arbustos más susceptibles a la sequía. Y como estas funciones, el único límite es nuestra imaginación y capacidad de crear nuevas funciones para cualquier estructura.

Siempre debe estar evaluando las obras que ha construido, por muy pequeñas que sean, porque de esta forma va a saber cómo están funcionando, bien o mal. Si funcionan bien en su predio, repita varias veces el tipo de obra a través de todo el predio, o al menos, en los sitios parecidos a donde una obra ha funcionado.

En próximos artículos vamos a hablar de diferentes y sencillas estructuras que se pueden construir en la finca para la cosecha de agua de lluvia.

PALABRAS CLAVE: Cosecha de agua de lluvia, Infiltración de agua en la tierra, Pasos para realizar un proyecto de cosecha de agua de lluvia

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